A muchos hombres latinos se les enseña a ser fuertes, trabajar duro y no mostrar emociones. Desde pequeños, algunos escuchan mensajes como “no llores,” “sé hombre” o “aguanta.” Aunque la fortaleza y la responsabilidad pueden ser valores positivos, también pueden hacer difícil que los hombres hablen sobre el dolor, el estrés, la soledad o el miedo.
La salud mental de los hombres es muy importante porque el silencio puede convertirse en sufrimiento. Algunos hombres no reconocen la depresión o la ansiedad, pero las expresan a través del estrés con enojo, irritabilidad, cansancio, uso de sustancias o dolor físico. Otros se mantienen ocupados todo el tiempo con su trabajo y las responsabilidades familiares mientras ignoran sus necesidades emocionales. Con el tiempo, el estrés no tratado puede afectar la salud en general, las relaciones, la crianza y la autoestima.
Señales comunes de problemas de salud mental en los hombres:
- Enojo o frustración difícil de controlar.
- Tomar alcohol o usar sustancias para sobrellevar.
- Distancia emocional.
- Problemas para dormir.
- Dolores de cabeza, malestar estomacal o tensión corporal.
- Sentirte vacío, sin esperanza o agotado.
- Trabajar sin parar para evitar sentir.
Las expectativas culturales, el estrés migratorio, la presión económica y la responsabilidad de proveer pueden aumentar esa carga. Muchos hombres temen que pedir ayuda los haga ver débiles. En realidad, buscar ayuda requiere valentía y puede proteger tanto a la persona como a la familia.
La masculinidad saludable incluye honestidad emocional, autoestima y cuidado de los demás sin descuidarse a uno mismo. Los hombres no tienen que cargar todo solos. Hablar con un amigo de confianza, un miembro de la iglesia, un consejero o doctor puede ser un primer paso importante.
Pregunta de reflexión: ¿Cuál sería una definición más sana de lo que significa hoy en día ser un hombre latino fuerte?
Javier Nunton, MTS