La depresión es más que sentirse triste por unos días. Puede afectar la forma en que una persona duerme, come, piensa, trabaja y se relaciona con los demás. En muchas familias latinas, a veces se escucha el típico: “échale ganas” o se intenta ser fuerte para todos, pero la depresión no es algo que una persona pueda simplemente ignorar o superar con fuerza de voluntad.

La depresión puede verse de diferente manera en cada persona. Algunas personas lloran con frecuencia. Otras se sienten cansadas todo el tiempo, pierden interés en actividades familiares, se vuelven irritables o presentan dolores de cabeza y/o de estómago. En nuestras comunidades, el dolor emocional a veces se expresa en el cuerpo, por eso la depresión no siempre se expresa a través de un “me siento triste.” A veces suena como “no tengo energía”, “me duele todo,” o “ya no quiero hacer nada.”

La familia, el trabajo, los problemas económicos, las preocupaciones migratorias, la discriminación y la soledad pueden empeorar la depresión. Las personas que han vivido trauma o que sienten presión de ser fuertes todo el tiempo pueden ser más vulnerables. La depresión no es un fracaso personal, y no significa que una persona sea débil o ingrata.

Señales de que puede haber depresión:

  • Pérdida de interés por cosas que antes disfrutabas.
  • Dormir demasiado o muy poco.
  • Cambios en el apetito.
  • Sentirse desesperanzado o vacío.
  • Dificultad para concentrarse
  • Alejarse de la familia y amistades.
  • Sentirse culpable, avergonzado o sin valor.

¿Qué puede ayudar?

  • Hablar con alguien de confianza.
  • Mantener una rutina diaria, aunque sea sencilla.
  • Caminar, comer regularmente y descansar.
  • Limita el alcohol o las drogas, porque pueden empeorar la depresión.
  • Buscar apoyo profesional si los síntomas duran más de dos semanas.
  • Llámanos al 510-788-1855

Si alguien dice que quiere desaparecer, que es una carga, o habla de la muerte, hay que tomarlo en serio y buscar ayuda inmediata. La depresión tiene tratamiento y la recuperación es posible. Pedir ayuda no es debilidad … es un acto de valentía.

Pregunta de reflexión:
¿Qué mensajes sobre la depresión escuchó cuando crecía, y cuáles quiere cambiar para la próxima generación?